Hace algo más de un año que el saldañés Javier Salvador Vázquez abrió una consulta de Acupuntura en su pueblo. Decidió meterse en este mundo casi por casualidad, y porque, en su opinión, es una terapia muy eficaz. Este saldañés, que también es empresario de la hostelería, está colegiado en Fitoterapia y en Homeopatía en todas sus dimensiones. Además apunta que, próximamente, va a empezar un curso de Grafopatología y que ya lleva unos meses estudiando Hipnosis para realizar terapias regresivas.
-¿Qué ofrece a los pacientes que llegan a su consulta?
-Les realizamos tratamientos de dolor, medición energética de las personas y también se hacen intolerancias alimentarias, lo que la gente no tolera a la hora de comer. Esto último es algo muy novedoso. Trato todas las patologías del cuerpo porque van enfocadas a la energía.
-¿Qué técnicas utiliza?
-Lo primero que hago cuando llegan a mi consulta es mirarles con un cinto especial, como el que ponen a los futbolistas. Sirve para medir el pulso, el sistema sinfático, parasinfático y el nivel de estrés, que puede ser emocional o celular. Y luego empiezo a medir con otro aparato las calidades, lo que va bien a cada persona, si tiene parásitos, virus, bacterias, hongos, etc. A partir de ahí hago el tratamiento de acupuntura.
-¿En qué consiste la acupuntura?
-En la medición energética de las personas, cubrir los vacíos y equilibrar las plenitudes que tienen los órganos. Eso se realiza mediante agujas. En lo que se refiere a los protones, son partículas que andan en el aire y las capta el hombre desde hace muchos años. También trato con aromaterapia. Los aromas se testan con una máquina y el aroma que viene bien a cada persona es muy bueno y beneficioso.
-¿Con qué tipo de problemas acuden las personas hasta su consulta?
-Sobre todo se llevan a cabo tratamientos de dolor y problemas de estómago.
-¿Podría ayudar a los que quieren dejar de fumar?
-Realmente nadie quiere dejar de fumar. Pero sí, yo también les puedo ayudar. Se puede hacer mediante la acupuntura o los protones y, además, en la consulta también tengo otro sistema que se aplica y es muy doloroso pero su efecto es total. Se puede hacer con una sesión o con varias.
-¿Quiénes acuden a su consulta?
-Todo el mundo desde niños hasta mayores, jóvenes o personas de mediana edad. Yo tengo a gente de todas las edades, y la persona más anciana que he tratado es de 89 años.
-¿Qué acogida tienen estas terapias entre el público?
-Para el público son tratamientos novedosos, ya que ellos están acostumbrados a la Seguridad Social. Yo trabajo mucho con autónomos, con gente que hoy le da un tirón de espalda y al día siguiente ya tiene que estar trabajando. El principal objetivo que se persigue es dar un servicio más a la gente.